El valor de la compasión
El valor de la compasión en este caso, es el ejercicio pasivo de sentir lástima o pena ante la ignorancia de otro.
La compasión es el sustituto perfecto para el odio y el rencor. El compasivo, ante alguien ignorante que hace mal, le comprende y le compadece, sin la necesidad de odiar y sentir rencor por aquellos que aun no han encontrado el camino del bien hacer.
Ante actos que producen dolor, la compasión hacia aquellos que los produce, es esencial para no caer en la furia y el odio; sentimientos que nunca traen nada de positivo, ni al individuo ni a la sociedad en su conjunto.