El principio de la dignidad

El principio de la dignidad de la persona, es el tercer principio para la formación de los derechos humanos. El principio de autonomía representa la libertad de la persona para poder realizar su vida con total libertad, y el principio de la inviolabilidad de la persona representa la igualdad de las personas y representa un freno para la autonomía. La dignidad de la persona es el valor que luego se verá más adelante en el capítulo segundo de moral y ética, en la parte segunda. Son los valores de la comprensión, el respeto, la tolerancia y la compasión. Toda persona al nacer igual y libre merece un trato digno como tal y no debe ser expuesta nunca a maltratos, discriminación, insultos… toda técnica que denigre a las personas debe ser prohibida. El principio de dignidad de la persona se respalda en la justicia. Ninguna persona está capacitada con el criterio de la justicia para ejecutar por si solo la justicia, ya que como se explica en la parte dos de este mismo capítulo, una persona no tiene la potestad de ejecutar justicia.